TODO COMIENZA EN ALGÚN MOMENTO.. Y ESTE... ESTE ES EL NUESTRO:)

lunes, 3 de octubre de 2011

:)) Mientras estés tu.

-Me gustaría ir a París, mientras me subo a lo alto de la Torre Eiffel y veo toda Francia. ¿Después? A Italia, donde me haré la típica foto donde yo, con toda mi fuerza y valentía, sujetaré la Torre de Pisa para que no se caiga. ¿Luego? A Londres, donde intentaré hacer reír a los guardias de seguridad con mis caras más extrañas y mis chistes malos. ¿Siguiente? A Las Vegas, donde me gastaré la ostia de dinero en el casino para no ganar ni un duro, pero podré decir: ¡Viva a Las Vegas, baby!. ¿Aún más? Pues me iré a Nueva York, sí, y me subiré a la Estatua de la Libertad y veré como todo Manhattan amance. ¿Y por último? Yo siempre digo que lo mejor, para el final. Por último me iré a Los Ángeles. Arrasaré en todas las tiendas de Beverly Hills, mientras me gasto casi todos los ahorros que me quedan en ropa. Luego, en Hollywood, iré mirando cada una de las estrellas del Paseo de la Fama y me haré una foto con la inmensa mayoría mientras sonrío bebiéndome mi Starbucks. También, me haré fotos junto al cartel de Hollywood, señalándolo con una gran sonrisa en mi cara diciendo: Sí, estoy en L.A. Y al final, me subiré a lo alto del mirador y miraré por última vez todo Los Ángeles. Pero cuando vuelva aquí, a España, me esperará lo mejor. Me esperarás tú.-


viernes, 16 de septiembre de 2011

Fin del baile.

Y es que después de las doce se acaba el baile, cuando cae el telón acaba la función, cuando salen los créditos abren las puertas de la sala del cine, cuando la imagen se aleja y suena una musiquilla termina la peli de cualquier cadena que estemos viendo.
Todo termina.
Y siempre hay algo que te lo hace intuir.
Miradas, palabras, silencios.... Te advierten de que el fin está cerca, de que aproveches los ultimos momentos de la película, que te comas todo el bol de palomitas rápido, que se acaba.
Aprovecha, no te pierdas ni una milésima de segundo de lo que le queda.
Pero no olvides que termina... que queda muy poco, tal vez un anuncio y cinco minutos más.
No hay película que dure eternamente, ni baile que no canse.
Pero mientras dure disfrútalo.
LO SIENTO, SON LAS DOCE, FIN DEL BAILE.

martes, 30 de agosto de 2011

Lo que yo quiero.

¿Sabes amor? Yo no quiero un principe azul que me rescate cuando parece que estoy perdida, cuando un monstruo malvado intenta matarme, cuando mi malvada madrastra quiere que muera, cuando me quedo dormida en un letargo eterno, cuando me quitan la voz, cuando en vez de besar una rana y que se convierta en principe la que se convierte en rana soy yo, no quiero un principe azul con el que tener un final feliz.
Tampoco quiero un superhéroe que recorra la ciudad salvándola noche tras noche y no tenga tiempo para estar junto a mi en la cama.
Tampoco quiero a un protagonista de la típica pélicula de amor que tanto me gustan, porque son sólo actores, porque lo que sucede en las películas casi nunca sigue las reglas de la vida real.
Yo lo que quiero es a alguien normal, a ti.
A alguien que con solo sonreirme sienta que el mundo me pertenece, a alguien que le brillen los ojos cuando clavo los mios en ellos.
A alguien que cuando me bese sienta que no quiero otra cosa que sus labios, que cuando me abrace piense que no quiero irme nunca de su lado.
A alguien que me lleve al mismísimo cielo cuando hacemos el amor.
A alguien al que no le importe aguantarme cuando no puedo con el mundo, que me escuche, aunque no me entienda, que me abrace y que me diga que no pasa nada.
A alguien que de por mi todo. Que le guste pasar tiempo conmigo, que le guste ir conmigo a cualquier sitio.
A alguien que me diga cosas bonitas. Que me diga que quiere pasar conmigo el resto de su vida.
Alguien que me quiera a pesar de mis errores, de mis defectos, de mis paranoias.
Alguien, amor, como tu.
Yo lo que quiero es estar contigo, abrazarte, amarte, quererte, besarte sin previo aviso, que me acaricies, acariciarte, que me hagas el amor mirandome a los ojos, y que me hagas sonreir, quiero hablar contigo de cualquier tonteria, de algo que aunque no tenga mucho sentido nos entretenga. Quiero todo contigo amor. Todo.

Y no quiero tener un final feliz, como en los cuentos y películas; porque yo, amor, no quiero tener ningún final. Simplemente quiero que nuestro amor sea eterno. <3

jueves, 25 de agosto de 2011

yn.

Después de la derrota siempre hay esperanza,
después de la tormenta siempre llega la calma.

martes, 23 de agosto de 2011

¿El mejor superhéroe?

Gracias, aunque después de esto me lleve dos o tres puñetazos en las piernas; pero me da igual... Gracias, gracias y gracias:)
Gracias por levantarme cuando yo sola no podía, por querer hacer cualquier cosa por verme feliz.
Gracias por escucharme, por abrazarme, por estar conmigo, por hacerme reir.
Por intentar comprenderme, aunque eso sea una locura que no tiene ni pies ni cabeza; porque, sinceramente, ni yo misma me entiendo.
Por hacerme comparaciones de personas con animales o utensilios de cocina. Jajaj.
Gracias por hacerme cosquillas para que me ría, por hacerme de comer, y por darme de merendar tortitas. También por los bombones y los batidos. :)
Gracias por sonreirme, por susurrarme al oído, por abrazarme otra vez.
Gracias por no fallar nunca, por saber qué hacer en el momento adecuado. Gracias por ser como eres.
Gracias por aguantarme, enserio, si yo fuera tu me hubiera mandado hace mucho tiempo a tomar por culo.
Gracias por secarme las lágrimas. Por dejar que llore en tu hombro o en tu pecho.
Gracias por no dejar que esté mal. Por hacer todo lo posible para robarme una sonrisa.
Por hacerme prometer que no seré más tonta. Por no parar hasta que esté totalmente feliz.
Gracias, muchas gracias amor:)
Sinceramente, no se que haría sin ti, que sería de mi.
Eres mi fuerza, porque ya sabes que yo tengo poquita.
No me dejes nunca, por favor amor, porque no se que sería mi existencia (no digo vida, porque mi vida eres tu) sin ti.




¿El mejor Superhéroe? Sin duda Spiderman. <3


miércoles, 17 de agosto de 2011

Toda una vida juntos.

Se que toda una vida es mucho tiempo.
Se que eso, a mi edad, es absurdo pensarlo, es una locura, una fantasía, un sueño. Pero es mi sueño. Y, a día de hoy, es un sueño que quiero cumplir, quiero pasar TODO mi tiempo junto a él.
Junto a la persona que me roba mis sonrisas, que me hace tan feliz, que comparte conmigo su felicidad y su tiempo.
El que sonríe cuando me mira, el que si me mira a los ojos me sonrojo, el que tiene los ojos más bonitos del mundo entero, y la sonrisa más maravillosa que he visto en toda mi vida.
El que dice que me quiere más que a nada en el mundo, y yo lo creo. 
El que me abraza y me aprieta fuerte fuerte, para que no me vaya, para que me quede con él.
El que me dice que le encanta estar conmigo, que le encanta todo de mi.
El que me dice tonterias y me hace enfadar un poco, solo para reirse de mis celos de hojalata.
Ese por el cual estaría dispuesta a dar todo lo que fuera y más, la persona con la que me imagino siempre; aunque eso sea una locura y nadie lo entienda.
Con lo mejor que me ha pasado en estos dieciocho años de existencia.
La persona que hace que cada DIECINUEVE de cada mes sea un día especial.
La persona que ha echo que un solo un finde haya sido la mejor estancia en la playa de mi vida. Mis mejores vacaciones, solos él y yo.
 El que siempre ha estado a mi lado, y el que espero que lo esté siempre. Lo mejor que tengo, lo mejor que espero tener siempre.
Y ÉL es esto y mucho más, practicamente mi vida entera. 

Una vida para nosotros, solos tu y yo.

jueves, 28 de julio de 2011

Despues de mucho tiempo vuelvo a escribir:)

Y entonces recapacitas, haces recuento de cada uno de los momentos vividos, de cada beso anhelado, de cada caricia robada, de cada mirada mutua, de cada sonrisa tonta, de cada rato en su hombro, de cada abrazo, de cada palabra, de cada sensación...
Se te presentan también momentos díficiles, pero se quedan pequeños al lado de los incontables buenos.
Recuerdas como fue, como fué ese primer beso, que sentiste, que sintió, que pasó; el primer regalo, mitad regalo mitad préstamo; el primer abrazo, fuerte, reconfortante, que te hace sentir en casa; la primera vez que tus labios pronunciaron esa frase, Te quiero, mucho después de que la pronunciaran los de él, pero es que a ti, solo de pensar lo que ibas a decir, se te subian los colores.
La primera vez que le cantaste a solas, una canción que tal vez no te sabías demasiado bien, con la que probablemente desafinaras muchísimo, pero una canción que a él le encanto a pesar de todo.La primera vez que te cogió de la mano; a primera vez que compartísteis algo, castañas, después serían helados; la primera vez que fuisteis al cine juntos, a ver quizás una película demasiado empalagosa.
El primer verano juntos, el primer día de playa con él, predecesor de muchos otros, de sal en el cuerpo y de arena en el bañador, de olas, de jugar a las palas y perder, de excursiones a las tiendas del paseo marítimo a ver si encontrábais algo que os interesara, de conversaciones absurdas, de risas, de siestas en la arena, de besos salados, de sonrisas cómplices, de paseos por la orilla.
La primera vez que reconoció que cierta canción le recordaba a ti.
La primera foto juntos.
La primera carta.
La primera vez que mirastéis las estrellas juntos, y decidistéis cual os gustaba más.
La primera vez que pedísteis un deseo con la ilusión que se cumpliera.
La primera estrella fugaz.
La primera clase de conducción de moto.
El primer beso robado en la espera de un semáforo en rojo.
Entonces decides devolver todos esos recuerdos, imborrables, a su lugar; a ese cajón dónde guardas mil cosas más, todas desordenadas pero todas importantes.Donde el cariño, el amor, y todos los momentos juntos se entemezclan haciendo díficil diferenciar cada cual.
Pero da igual, porque al fin y al cabo el amor está echo de eso, de momentos juntos, de risas, de recuerdos imborrables, de besos y de abrazos...De eso y de mil cosas más.
Te quiero.


lunes, 4 de julio de 2011

Marina.

“Mi amigo Oscar es uno de esos príncipes sin reino que corren por ahí esperando que los beses para transformarlos en sapo. Lo entiende todo al revés y por eso me gusta tanto. La gente que piensa que lo entiende todo a derechas hace las cosas a izquierdas, y eso, viniendo de una zurda, lo dice todo.

Me mira y se cree que no le veo. Imagina que me evaporare si me toca y que si no lo hace, se va a evaporar el. Me tiene en un pedestal tan alto que no sabe como subirse. Piensa que mis labios son la puerta del paraíso pero no sabe que están envenenados. Yo soy tan cobarde que por no perderle, no se lo digo. Finjo que no lo veo y que si, que no me voy a evaporar…

Mi amigo Oscar es uno de esos príncipes que harían bien manteniéndose alejados de los cuentos y de las princesas que los habitan. No sabe que es el príncipe azul quien tiene que besar a la bella durmiente para que despierte de su sueño eterno, pero eso es porque Oscar ignora que todos los cuentos son mentiras, aunque no todas las mentiras son cuentos. Los príncipes no son azules y las durmientes aunque sean bellas, nunca despiertan de su sueño.

Es el mejor amigo que nunca he tenido y, algún día me tropiezo con Merlín, le daré las gracias por haberlo cruzado en mi camino.”

miércoles, 8 de junio de 2011

Vuelvo a escribir, aunque tal vez me alegraría de no hacerlo.

Hoy me siento fatal, mal, derrumbada, sin ánimos, sin nada...
Sin ti.
Nunca me habías negado una palabra, nunca me habías negado un abrazo, nunca me habías negado una sonrisa... hasta ahora.
Y el dolor rompe desde dentro intentando escapar de mi, quiere salir en foma de lágrimas, de llanto, de gritos... pero yo no lo dejo, no quiero llorar sin tener nadie que seque mis lágrimas.
No quiero llorar sin tener a nadie a mi lado diciendome que ya no pasa nada, sin que me pegue tortas para que sonría, sin que me haga cosquillas si no consigo reirme sola, no quiero llorar sin tener al lado alguien dandome abrazos, dandome besos, susurrandome palabras bonitas y diciendome cariño.
No quiero llorar sin nadie a mi lado que haga mi llanto menos triste.
No quiero llorar porque no tengo la garantía que vaya a parar de hacerlo, puede que si empiece y tu no estés llore para siempre.
Así que no puedo permitirme el lujo de desahogarme, no sin ti.
Perdoname por todo lo que he hecho mal, por todas las lágrimas derramadas sin encontrar motivos, perdon por no saber guardarme las malas caras y perdon por no saber estar feliz, o al menos por no saber aparentar estar feliz.
Prometo que jamás volverán mis caras largas, que siempre miraré a los demás con una sonrisa; pero hoy, la sonrisa que necesito es la tuya.
No se porqué escribo esto... es absurdo, tu no lo vas a leer. Nunca entras aquí, solo cuando yo te digo que mires lo que he escrito, que te lo dedico.
Pero eso es cuando son entradas bonitas, felices... y esta no lo es.
¿Qué hay peor que querer llorar y no poder hacerlo? 
No lo se, pero yo aun no lo he descubierto.